Hacer chirriar la economía

Los planes de golpes de Estado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) ya no son tan secretos. Una vez que se desclasificaron sus documentos —como los que terminaron con el primer socialista que llegó a la presidencia a través del voto popular, Salvador Allende—, pasaron a la historia como manuales para derrocar gobiernos soberanos e independientes de los designios de los Estados Unidos (EEUU).

“Hacer chirriar la economía” fue la instrucción del presidente Richard Nixon para el director de la CIA Richard Helms y el secretario de Estado Henry Kissinger. La CIA había sido creada con el propósito de “salvar” al planeta del comunismo y en 1970 debían “rescatar” a Chile. Con el gobierno de Allende aplicaron el desabastecimiento programado, que cesó con el ascenso al poder del dictador Augusto Pinochet.

La oposición venezolana golpista ha dado señales de que están utilizando el manual de Chile—han dejado a un lado, por un momento, el de “revoluciones de colores”—cuando uno de los aliados de las políticas estadounidenses dijo públicamente que una vez derrocado el presidente Nicolás Maduro, en 15 días estaría resuelto el problema de la gasolina.

Cuentan con el respaldo de EEUU para boicotear las elecciones parlamentarias. Tienen el financiamiento a través de empresas, dinero y oro en el exterior robados a la Nación y se manejan bajo la premisa que Kissinger hiciera antes de que Allende ganara la presidencia: “No veo por qué tenemos que dejar que un país se haga marxista sólo porque su población es irresponsable”.

El temor a la decisión soberana es histórico y han mostrado su desespero al sancionar a los dirigentes del sector de la oposición que decidió participar en las elecciones. Sanciones que hasta ahora estaban destinada a quienes respaldan la Revolución Bolivariana.

Hay quienes descreen del papel que juega la CIA en las acciones encubiertas. El presidente Donald Trump, sin ningún rubor, colocó al director de la CIA como Secretario de Estado de su gobierno. No es la única agencia ocupada en intentar defenestrar a un gobierno soberano y Trump dejó en claro que utilizará “todas las opciones”. Sólo hay un detalle, ayer el pueblo venezolano, “irresponsable”, recuperó la paz con unas elecciones. Mañana le tocará a la economía, porque esta también es política, aunque algunos crean lo contrario.

 

Raúl Cazal

Raúl Cazal

Escritor y periodista. Autor de los libros de cuentos El bolero se baila pegadito (1988), Todo tiene su final (1992) y de poesía Algunas cuestiones sin importancia (1994). Es coautor con Freddy Fernández del ensayo A quién le importa la opinión de un ciego (2006). Gracias, medios de comunicación (2018) fue merecedor del Premio Nacional de Periodismo en 2019.

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