Amor y humor hecho arte

Poemas y canciones –que primero fueron poemas– de Aquiles Nazoa son recitados y cantados con alegría por grandes, medianos y pequeños. Detrás de sus palabras en poesía, prosa o dramaturgia, la risa a veces estalla en carcajadas, y hasta en los temas tristes se asoma una sonrisa. Considerado el poeta del amor y el humor en vida, cien años después de su nacimiento, se le celebra de igual modo, con el aditamento de que el 17 de mayo desde ahora será el Día Nacional de la Poesía.

Venezuela es pródiga en poetas. El redactor –podría decirse, el poeta– del preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela fue Gustavo Pereira. El año pasado la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) homenajeó al poeta Luis Alberto Crespo y el año anterior a la poetisa Ana Enriqueta Terán. El Día Nacional del Escritor es por el natalicio de un poeta, que a la postre nos legó la Gramática de la Lengua Castellana, Andrés Bello. Quizá por tanta solemnidad hacia el homenajeado, los escritores pasan de largo este día. Caso contrario sucederá con el de la Poesía, porque Aquiles —así, sencillamente Aquiles— convoca con su Credo a quienes hacen de la poesía, la vida.

Los sujetos de la cultura venezolana, es decir, en palabras de Aquiles, “los poderes creadores del pueblo”, festejan por el poeta de Catuche en el centenario de su natalicio, aunque realmente siempre ha sido festejado independientemente de sus fechas vitales. Basta que los versos de su lírica levanten vuelo en las voces de las niñas y niños en las escuelas o en sus hogares, en las calles o plazas, para encontrarse con la figura de un genio que forjó en la amistad, la lucha por la humanidad.

Humor y amor de Aquiles Nazoa está en la fibra de cada venezolana, venezolano. Retrato de un tiempo que a su vez es todos los tiempos. Voz de rebeldía y esperanza que encontró en la poesía y el teatro, en la crónica y en las cosas sencillas el lugar para reunirnos sin parsimonia. Todos somos parte del amor y, aunque a veces nos pese la vida, quienes como Julius Fucik formamos el regimiento de la alegría, vivimos con humor.

Mucho se ha escrito sobre Aquiles. Ludovico Silva lo catalogó como “poeta popular” y no exageró. Earle Herrera, en este centenario, nos presenta dos textos memorables. Uno, el prólogo de la edición conmemorativa Aquiles Nazoa, poeta enhumorado, de la Biblioteca Ayacucho, y el otro, su visión y pasión sobre El Credo de Aquiles Nazoa, del Centro Nacional del Libro para el Plan Nacional de Lectura Manuel Vadell. En pocas palabras, con Earle decimos que “Aquiles Nazoa es el amor (y humor) hecho arte”.

Raúl Cazal

Raúl Cazal

Escritor y periodista. Autor de los libros de cuentos El bolero se baila pegadito (1988), Todo tiene su final (1992) y de poesía Algunas cuestiones sin importancia (1994). Es coautor con Freddy Fernández del ensayo A quién le importa la opinión de un ciego (2006). Gracias, medios de comunicación (2016) es su más reciente libro.

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